Leticia, Leticita, Leti es mi vecina. Tiene 50 años, pero parece más.
Tiene un aspecto muy dejado, siempre desalineada. Usa una bata floreada que da sensación de no ser lavada muy seguido. Y lleva consigo su infaltable caja de cigarrillos, vaya donde vaya.
Fuma uno tras otro y se mueve con rapidez. Va de acá para allá, sin rumbo aparente. Se la nota nerviosa. Estresada, con cara de preocupada. Meticulosa como nadie, controla las plantas de su jardín. Va, viene, las riega, las vuelve a regar. Las mueve de lugar, cambia las flores de una maceta a otra, limpia la tierra caída. Se agacha nerviosa y ordena lo que no es necesario ordenar. Movediza, histriónica, petisa, menudita, movediza, así es ella. Odia ver papeles, hojas de árboles tirados en su jardín. Sale varias veces al día de su casa, bolsa de basura en mano derecha y el cigarrillo en la izquierda, dando varias pitadas, acurrucada en su bata, para levantar y controlar que todo esté en su lugar.
Únicamente se aleja del barrio los domingos para ir a misa. El resto de los días camina apurada, de la carnicería a su casa, de su casa al almacén y del almacén a la verdulería de Juan, con quien comparte largas horas de charlas. Juntos fuman, toman mate, chusmean sobre la vida de los vecinos, se ríen, discuten, charlan y vuelven a fumar.

1 comentarios:
Que buena construcción de personaje!!! :-)
Me encantó el "Movediza, histriónica, petisa, menudita, movediza, así es ella."
Da la sensación de que la estás describiendo y se te cruza una y otra vez por delante.
No puedo creer que esto lo escribió mi amigota Kasnerrrrr
Me voy a leer los otros capítulos!
Publicar un comentario en la entrada